
Para los despistados o nuevos visitantes a este blog con ínfulas de “Tribuna Libre del Pueblo de RTP” en su época de oro, acá no sólo combatimos al pagafantismo, sino también al fachismo y sus variantes criollas. De hecho, uno de los perpetradores de este blog fue también quien encendió la primera chispa, literalmente, de la quema de la Prefectura de Cochabamba, sin mucho éxito como es natural en todos los fracasados que escriben y leen este su bolublog amigo.
Pero la intención es la que vale!, y como estamos plagados de buenas intenciones (no sean mal agradecidos, les regalamos temitas de Maroyu y chicas lindas gratis), hemos decidido retomar una de las ideas originales de cuando se decidió abrir este boliche: La crónica gastronómica, con la variante que a mi persona se me ha encargado iniciar la sección “Guía del mal comer”, es decir, la investigación y descripción de los lugares poco aconsejables para “irse a servir un platito” ya sea por su mala atención o mala leche, mala mano de la cocinera (o), intento de envenenamiento público, o por falta de higiene ( siempre que sea inferior a la línea de la mugre aceptable por los sinnersiters. Hemos tomado como Standard de esta variable cualitativa a las tripitas de La Cancha y a los snacks de Las Tierritas que en su trastienda – el riachuelo – tiene un criadero de roedores).
Comienzo así mi primer reporte de la crónica de la “Guía del mal comer” con el capítulo dedicado a los 3 restaurantes fachos del mes en Cochabamba (seguiremos en búsqueda de más, y agradeceremos sus denuncias): El Frankffurt (sic. Con doble “ff”), el Sole Mío y La Campiña, que se llevan 8 “estrellas Mich’is” de nuestra escala de 10, al estilo de las estrellas Michelín, es decir, diez es el máximo puntaje de nuestra recomendación de dónde no ir a comer.
Empezamos por el más fresco: El Frankffurt , un restaurant de comida rápida ubicado en la Av. América de Cochabamba, especializado en Hot dogs y salchichas en general, que dicho sea de paso de alemanes no tienen nada y la comida es pura pinta.
Resulta que un lector asiduo de este blog (fanático de Repugnancio que hasta su autógrafo lo tienen bien guardado – no es broma -) y mi persona, caímos por casualidad en dicho local porque ya no dábamos del hambre hace un par de noches. Mientras esperábamos nuestro pedido en la mesa primero nos percatamos que en la caja tienen una cola para “clientes” y otra para tacheros. Ok ok , me paso de susceptible, puede ser por estrategia administrativa, pero no dejó de llamarme la atención y me recordó inevitablemente a cuando en EEUU en los buses habían asientos para negros y asientos para blancos. No obstante, lo que más nos llamó la atención fue que en cada mesa, de forma muy visible, cual afiche político en tiempo de proselitismo estaban colgados estos comunicados: (lean el contenido con detenimiento).

Frankfurt ejerce el terrorismo económico…. “Inflación galopante!! Horror !…. pero igual me pagas, poniendo es la cosa”
Luego de leer dicho comunicado no supe si reirme o preocuparme porque pienso que es un evidente menosprecio y subestimación a la inteligencia de los clientes… ok ok ok, que muchos se la tragan es cierto, pero me cuesta creer que haya gente en Cochabamba (salvo los fachobambinos) que se dejen tomar el pelo con ese tipo de mensajes que no sólo habían sido propios de los canales de televisión clase “Bolutel”, escandalosos, amarillistas y politiqueros.
En el Frankfurt no sólo te están vendiendo salchichas en panes, están vendiéndote también una mentira y una idea política claramente facha. Por qué facha ¿?, porque manipular la verdad, exagerarla, o vedarla, es una estrategia diseñada por un nazi llamado Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad“.
Si han leído con atención el comunicado que en ese restaurant se pone en cada mesa, hay un pataleo, un berrinche, una rasgadura de vestiduras por la inflación “galopante” que atraviesa nuestro país, lo cual le sirve de justificativo para subir sus precios y cobrarte más caro de lo que ya resulta su menú, no por culpa de ellos sino por culpa del Indio de mierda que está llevando la inflación a “niveles increíbles”.
Son cobardes por no admitir que son una pinche parte del sistema de mercado y que no les queda otra que adherirse a los verdaderos agentes de la inflación: los intermediadotes de servicios y productos….. como diría Repuganancio “Los mismos empresarios pues papituy” (estoy contando los días en que los campesinos productores de papa finalmente decidan cobrar lo que realmente cuesta su producción y su valor agregado, dejen de subvencionar a los consumidores de la ciudad, entonces las papas fritas en el Frakfurt costarán el triple y se llamarán “Freedom Fries”)

Cuidado comensal !, en el Frankfurt se aprovechan de tu nobleza.
Si eres un consumidor inteligente, no te dejes meter el Hot Dog por el trasero como tan desfachatadamente tratan de hacerlo en en restaurant Frankfurt. Infórmate sobre las verdaderas causas y factores de la inflación que está generalizada en toda América en estos meses, incluyendo en EEUU., infórmate sobre las tácticas de los más interesados en que el pánico de la inflación cunda para llenar sus bolsillos de plata mientras el resto se jode, y aggiornate sobre cómo nuestro gobierno – te guste o no – está capeando el temporal y que para septiembre ya logró reducir el índice de inflación (para nada galopante como tratan de hacerte creer por los medios y hasta por los hot-dogs) todo un logro en relación a otros países latinoamericanos que la están viendo más peluda la cosa.
Gracias a nuestro ratón de biblioteca y Director polifuncional de este Diario virtual que está analizando la posible compra del periódico La Razón, quien además funge como corresponsal de guerra cuando la noticia lo convoca, Repugnancio, te ofrecemos la siguiente información para que cuando vayas a el Frankfurt a servirte un Hot-Dog no te vendan un Dildo (o gato por liebre).
sobre la inflacion en USA
Factores y causas de la Inflación en Latinoamérica:
sobre la inflacion manipulada en Bolivia… quienes se benefician ?
Una más sobre la inflacion, bien explicadito con chuis (para los lectores sub-20)
En lo que a mí respecta, señores, no vuelvo nunca más al Restaurant Frankfurt, ni por la comida chatarra que nada extraordinaria es, ni por su onda de despreciar el intelecto de sus clientes.

Por ahora me cansé. Les debo la crónica de la pizzería Sole Mío, que versará no sobre la comida, que es buena, sino sobre la actitud de sus dueños italianos que de sicilianos bonachones y risueños no tienen nada, pues su actitud digna de los cocineros de Mussolini, el padre de IL FACCISMO, su pésima atención y falta de buen trato a sus comensales me recuerda al capítulo donde Doña Florinda abre un restaurant. Y en deuda queda también las bravuconadas del personal del restaurant La Campiña de Vinto, que a falta de sentido de ubicuidad (están en el Valle Bajo señores!!, más respeto a sus vecinos campesinos) poco les falta para inventarse un spray repelente de gente con abarcas o polleras que rondan su High-Class-Country Side-Restaurant.
Baluch, pensando en ir a hacer fila para comprar pan elaborado por el Regimiento de Caballería porque la crisis es galopante !